Biblioteca Jaime Fuster en Plaza Lesseps, Barcelona

La propuesta de la Biblioteca Jaime Fuster en Plaza Lesseps nace de dos consideraciones:

  • Entender la importancia, que como telón de fondo del solar de la biblioteca, tiene la fachada, suma de las fachadas posteriores de gran tamaño de los edificios con acceso por la Avenida República Argentina.
  • Recoger el cambio radical que en el uso y el entendimiento de esta parte de la ciudad, tendrá la conexión directa del “corredor verde” (limitado entre la Av. Hospital Militar y c/ Bolívar) con la plaza Lesseps.

En el primer caso, se intenta fundir el propio volumen de la biblioteca con el de los edificios posteriores. Este objetivo se traduce en la planta al definir su límite con una geometría romboidal que completa el volumen iniciado por estas edificaciones: Con esta operación la biblioteca se enfronta a la gran superficie abierta que significa la plaza Lesseps desde la escala y protección que le da el volumen que forman los edificios ya mencionados.

En el segundo caso, se ha entendido la apertura de este corredor verde, al Norte de la Plaza Lesseps, como un eje público que expresa y recoge la topografía singular sobre la que se asienta esta parte de la ciudad (ladera de montaña, verde mezclado con construcción), del que precisamente la plaza se presenta como final o como inicio. Se podría decir que las montañas (Collserola) llegan hasta Lesseps y a partir de aquí la ciudad tiene otra consistencia, más ligada al trazado de las calles que no a la topografía o a la pendiente.

Expresar esta condición de límite montaña-ciudad de la plaza Lesseps, nos ha llevado a configurar volumétricamente la biblioteca, casi como un edificio que –llegando de Collserola- se sitúa sobre la ciudad con los atributos de las montañas.